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lunes, 18 de octubre de 2010

El Vino no tienen COLOR: Crianza, Reserva y Gran reserva

Un aspecto muy importante en la vida del vino es el tiempo. Este elemento modula esta bebida de tal forma que es puede llegar a mejorar (y por tanto encarecer) un buen vino de forma espectacular.

Sin embargo, en el envejecimiento del vino no sólo influye el tiempo; dependiendo del recipiente en que repose, su maduración será mas rápida o más lenta. Tampoco envejecen de igual forma los diferentes tipos de vinos: el tinto es más “lento” que el blanco y el rosado.
El proceso de envejecimiento consiste en meter el vino en barricas de madera cuyos poros permitan pasar el oxígeno muy poco a poco, para posteriormente embotellarlo y que de esta forma repose. Se trata de que el vino envejezca sin llegar a morir ya que el caldo es un ser vivo. Además, este proceso hace que el vino reciba cierto caracteres, sobre todo aromáticos, de la madera…
El tiempo de envejecimiento o reposo de los vinos clasifica, de mas joven a más antiguo en Crianza, Reserva y Gran Reserva:
Crianza
Corresponde al vino más “joven” de esta clasificación.
El tiempo mínimo establecido pare elaborar un Crianza es de 2 años para cualquier tipo de vino (blanco, rosado y tinto).
De estos dos años el vino ha debido envejecer al menos 6 meses en barrica y el resto del tiempo envejece embotellado.
Reserva
Es una categoría intermedia entre la “juventud” de los vinos de Crianza y el carácter añejo de los Gran Reserva.
Los vinos de Reserva son aquellos que han reposado un año en barrica y otro en botella. Este dato también se traduce a su precio, normalmente intermedio entre las otras dos categorías de vino.
Gran Reserva
Los vinos pertenecientes a la categoría Gran Reserva deben haber permanecido al menos cuatro años en reposo, de los cuales el vino ha debido envejecer dos años en barrica y el resto del tiempo en botella.
Lo más frecuente es que este largo reposo se emplee con tinto ya que, por sus características, es la clase de vino que mejor admite este tipo de maduración y el que más optimizada ve sus cualidades propias.
Cómo y con qué
Las reglas fijas no funcionan con el vino pero si unos consejos básicos; por lo general, los vinos menos jóvenes convienen mejor a los platos de carne más elaborados; los más jóvenes, con platos menos “serios”,… incluso de pescado.
La temperatura es muy importante. Blanco “Fresquillo”, Rosado “super” Fresco y NEGROS: Crianza está mejor a 16ºC ó 18ºC que a 20ºC. A un Reserva o Gran Reserva le conviene una temperatura de entre 17º y 19º. En ninguno de los casos se debe conservar a más de 20º.
Fuente: Mundogar

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